Dado que la vitamina C es soluble en agua, es capaz de destruir los radicales libres antes de que puedan llegar a la membrana celular.
La vitamina E y el glutation (GSH) necesitan vitamina C para regenerarse a sus formas activas.
La relación entre la vitamina C y GSH es única porque la vitamina C reduce a GSH y esta vuelve a su forma activa.
La vitamina C puede retener el oxígeno singlete y estabilizar el radical hidroxilo, así como regenerar la vitamina E a su estado activo.
Todas estas funciones son esenciales en la prevención de la peroxidación de los lípidos de la membrana celular.
Hay muchos tipos de radicales libres que se pueden formar en el cuerpo.
En este caso nos centraremos en los ROS que son: el anión superóxido (O2-), el radical hidroxilo (OH), oxígeno singlete (O), y el peróxido de hidrógeno (H2O2).
El radical superóxido se forman cuando al oxígeno que es O2 se le incorpora un electrón. Esto da lugar a la molécula de oxígeno que tiene un electrón no apareado.
Una teoría del envejecimiento es que, en la mitocóndria, el O2- está constantemente en formación, y así se producen daños constantes el ella.
Los radicales hidroxilo son los más dañinos, pero tienen una corta vida. Se forman a partir de O2- y de H2O2. El peróxido de hidrógeno se produce en el cuerpo por muchas reacciones, y dado que se puede convertir en el radical hidroxilo, es muy peligroso.
La catalasa, es la enzima que lo destruye y permite su eliminación en agua.
GSH peroxidasa es una enzima que convierte GSH en GSH oxidada durante el proceso en el que el H2O2 es convertida en agua. Esto es importante porque si H2O2 no es convertida en agua, se convierte en O- singlete que es muy reactivo y causa grandes daños.
La vitamina C, también conocida como ácido ascórbico, es la estrella de las vitaminas y la primera sustancia asociada a la dieta para el escorbuto, una enfermedad mortal y dolorosa que prevalecía antes de que James Lind, descubriera la cura en 1747. Estableció que la falta de un compuesto en la dieta era la causa de escorbuto. Lind murió en 1794 a los 78, y al año siguiente, el Almirantazgo británico aprobó la utilización de los alimentos cítricos como la prevención del escorbuto. Desde 1935, la vitamina C se sintetiza en forma pura.
La vitamina C también es una parte importante en funciones corporales, que van desde la formación de hueso hasta la formación de tejido cicatrizal. Es el principal antioxidante soluble en agua, destruye los radicales libres y desempeña un papel fundamental en las reacciones de hidroxilación que son esenciales para la formación de colágeno. Está directamente involucrada en la formación de nor-epinefrina y serotonina, dos sustancias necesarias para el buen funcionamiento del sistema nervioso, y también participa en las síntesis de hormonas, la hormonas liberadoras de factores y de neurotransmisores.
La química de la vitamina C
La química de la vitamina C y su función en el organismo puede ser más fácil de entender si recordamos que se trata de un agente reductor ( se oxida). Vitamina C se forma a partir de la glucosa en el cuerpo de la mayoría de los animales, con excepción de los primates y cobayos. Los seres humanos carecen de la enzima L-gulonolactone oxidasa, que convierte la glucosa en ácido ascórbico.
La vitamina C es una simple molécula de azúcar con una pequeña modificación. Las partes importantes en la molécula de vitamina C son los dos grupos OH (grupos hidroxilo). Es la pérdida de los átomos de hidrógeno de estos grupos hidroxilo que hace a la vitamina C un donante de hidrógeno y por tanto, un agente reductor.
La vitamina E, también conocida como tocoferol, es una vitamina soluble en aceite, es antioxidante y como tal un agente reductor. Sólo tiene un grupo OH en el extremo, que es la parte activa de la molécula que dona el átomo de hidrógeno en una reacción antioxidante. Ahora, la pérdida de un hidrógeno del grupo hidroxilo convierte la molécula de la vitamina en un quinona. Las quinonas son moléculas altamente reactivas, asociadas con desordenes neoplásicos. El OH terminal se convierte en grupo carbonilo, que puede reaccionan fácilmente con las proteínas y las convierte en no funcionales.
La vitamina C dona un H, y reconvierte le grupo carbonilo en grupo hidroxilo. Esta es una función muy importante de la vitamina C como parte crítica del sistema de defensa antioxidante.
El colágeno es la proteína más abundante en el cuerpo, y representa el 70% del peso seco de la piel humana y es un componente crítico del sistema vascular y del sistema muscular.
La vitamina C es esencial para la formación de colágeno. Y aunque la formación de colágeno es un proceso complejo, los pasos se pueden simplificar en sólo siete: cuatro en las organelas y órganos del interior del fibroblastos y tres en el exterior de la célula.
En el paso 1, donde la Vitamina C es necesaria se produce la transcripción del ADN.
La transcripción es el proceso mediante el cual el ácido desoxirribonucleico del ADN se abre desde la doble hélice a dos cadenas para permitir solo una copia del Código de colágeno. El código se transcribe como ácido ribonucleico (ARN) y luego sale del núcleo como ARN mensajero (ARNm). El ARNm entra en el retículo endoplásmico (RE) para construir la proteína de colágeno. En este primer paso, un polipéptido se sintetiza y es el comienzo de la proteína de colágeno.
En el paso 2, el polipéptido es modificada por un proceso llamado hidroxilación y glucosilación, que es esencial para la formación de enlaces cruzados en el próximo paso.
Paso 3 produce la triple hélice pro-colágeno,.
La última formación de pro-colágeno intracelular se produce en el aparato de Golgi en el paso 4, en esta etapa la fibrilla de pro-colágeno está preparada para ser excretada al espacio extracelular para su montaje final en fibras de colágeno.
En el espacio extracelular, las fibras de pro-colágeno cumplen el paso 5 en el que los telopéptidos, o terminales extremos, se cortan por hidrólisis y se denomina ahora tropocolágeno.
En el paso 6, el tropocolageno comienza a auto-ensamblarse en una fibra de colágeno, pero no es colágeno maduro hasta el paso 7, etapa en el que se produce el entrecruzamiento.
La vitamina C se utiliza en el primer paso y en cada paso que se produce la hidroxilación.
El ácido ascórbico es esencial para la iniciación de la transcripción, la formación de la pro-colágeno extracelular y el entrecruzamiento de las fibras de colágeno.
Existen momentos en las organizaciones en los que, sin ser totalmente conscientes de ello, se abren nuevos caminos porque se está pensando creativamente.
En vez de pensar en una “solución mágica” se está intentando cambiar estructuralmente.
Incluir el cambio dentro de nuestro modo de pensar y actuar.
Cambiar de enfoque o al menos tener en cuenta nuevos enfoques. Incluir otras percepciones. No sólo pensar en las consecuencias directas de nuestras posibles acciones, sino también en los efectos indirectos y a largo plazo. Pensar en los efectos de la inacción.
Las barreras o bloqueos más frecuentes que se observan en las organizaciones para lograr que los equipos sean más creativos e innovadores son:
Bloqueos emocionales y racionales de las personas que impiden que la creatividad fluya naturalmente (impaciencia, percepción estructurada, apresuramiento en los juicios, conflictos).
Falta de utilización de técnicas grupales que favorezcan la creatividad.
Falta de tolerancia al error (cultura organizacional).
Negativa a afrontar la inversión, por bajo retorno o protección de inversiones existentes.
Analizaremos aquellos frenos que no vienen del ambiente externo sino que aparecen en nosotros mismos y son propios de nuestra manera de pensar:
Defender siempre nuestras posiciones, defender nuestro punto de vista, no ser vulnerables en cuanto a lo que pensamos o, simplemente la necesidad de “tener razón” nos lleva a eludir la posibilidad de “ver” otros caminos. Este freno se hace mucho más notable cuando, además de bloquear nuestra propia creatividad, bloquea los posibles movimientos creativos de otras personas. La misma lógica que “resguarda” nuestro razonamiento de otros nuevos, niega la posibilidad de distintos puntos de vista de otras personas.
¿Para qué pensar o buscar otra alternativa, si así funcionó bien siempre”. Lo interesante es que cuando surge algo de verdadera importancia, tampoco lo encaramos de un modo creativo por miedo a "arriesgarnos” en un tema tan trascendente. Este segundo freno nos lleva a reservar nuestros intentos creativos sólo para los momentos donde no nos queda otra, dando como resultado un proceso pobre de creatividad.Es la tendencia a aceptar únicamente ideas o propuestas totalmente correctas. Sucede que el proceso creativo admite ideas pensadas como ideas, no como verdades.También existen verdades a medias, sugerencias, incoherencias, ambigüedades. Nada de ésto podría resistir un ataque lógico. Pero debemos comprender que para llegar a una “idea creativa” no es necesario pensar que cada etapa necesaria para llegar a la idea, debe ser correcta. Cualquier idea, no importa cuán incorrecta o ilógica sea, puede ser utilizada por su valor de movimiento ¿qué significa ésto? Significa que en vez de preguntarnos “¿es correcta esta idea?”, sería más útil preguntarnos: “¿cómo puedo mejorarla?”, “¿qué tiene de positivo?”, “¿qué tiene de implementable?”. Más aún de una idea incorrecta surgen, en cadena, ideas correctas.
Consiste en rigidizar las palabras y los conceptos, no "jugar" con ellos, no buscarle nuevos significados. Es no poder interpretar la realidad o no poder reinterpretarla si esta cambió. Para trascender la inercia del pensamiento del “más de lo mismo”, y las estructuras mentales que obstaculizan la libre circulación de ideas necesitamos audacia, espíritu de aventura y valor.
Para usar toda nuestra capacidad mental debemos vencer los miedos a perder, a ser atacados, a lo desconocido, que nos genera sentimientos de desconfianza y de amenaza.Artículo publicado en FM Farma Argentina (junio 2009)
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